Se miró en el espejo por última vez, peinando superficialmente algunos cabellos. No hacía falta estar nervioso, ya habían pasado casi tres meses juntos, no había nada del porque estar nervioso. O por lo menos eso se repetía Blaine en su mente, terminando de tomar sus últimas cosas, y salir lo más relajado posible de su habitación. Ciertamente había extrañado mucho a Rachel, sobretodo estas últimas semanas que no tuvieron oportunidad de verse. Por ello cuando la chica insinuó hacer una salida ese viernes, no dudo en aceptar. Pasó bastante tiempo desde la última vez que tuvieron una cita de ese tipo, así que Blaine haría lo posible para compensarla, o que por lo menos pasará una agradable noche. Haría funcionar esto, no sólo la cita, o sus planes, si no su relación en sí, que esos últimos días se había encontrado dando tumbos por culpa de los anónimos y demás rumores y chismes de pasillo. Blaine se había cansado. Sabía que si algo iba mal Rachel hablaría con él, y también sabía que nunca le engañaría. A veces se llenaba de dudas, sobre sí mismo, sobre lo que decía o hacía, pero jamás, desde que conoció a la dulce chica, se había permitido dudar de ella. Y no comenzaría ahora.
Para esa noche tenía pensado llevarla al cine, y luego a una cena en un cómodo y pequeño restaurante que había conseguido en algunas de sus escapadas a la ciudad. Sabía que una chica como Rachel siempre se merecía lo mejor, citas al más estilo Broadway, salidas, regalos, y todo lo que podría pedir. Pero también sabía que Rachel se enamoraba de los pequeños detalles, pequeños pero sinceros detalles, de las palabras románticas que le regalaba cada vez que podía, y las suaves canciones de amor que alguna vez le susurró a su oído. Blaine también aprendió a amar de esa manera. Y aprendió cuan importante era la chica para él, y cuan indispensable se había vuelto. Pero no le asustaba. A veces sentía nudos en su garganta, o mariposas en su estomago el sólo pensar en un posible futuro negativo para ellos, pero rápidamente se olvidaba de ello, y pensaba en el aquí y en el ahora, y el disfrutar lo más que pudiese. Amaba a Rachel, y amaba cada una de las sensaciones que sólo ella le hacía experimentar.
Para cuando despertó de su letargo de pensamientos, ya se encontraba frente a la puerta del dormitorio de Rachel. Respiró profundamente antes de tocar, y esperó sólo unos pocos segundos hasta que su dulce voz se escuchó a través de la puerta, posiblemente pidiéndole que esperara. Sonrió. Esa sonrisa que sólo le regalaba ella, y que siempre le pertenecería a ella.
Aquella salida se había presentando como una necesidad inexplicable de verlo con urgencia… un momento ¿Inexplicable? bueno, no lo era del todo, para ella ya era claro que estaba totalmente enamorada y que el amor siempre se manifestaba con unas ganas locas y desesperadas de ver, tocar, estar con la persona amada, la persona que le robaba el sueño y que la hacia desvelarse todas sus noches. Extrañaba su dulce mirada, esos ojos llenos de ternura, esas manos protectoras que Blaine usaba con tanta delicadeza y finura, los besos tiernos y también apasionados que causaban que su estomago se revolviera. Esos simples gestos significaban el mundo para ella y eran todo lo que necesitaba para poder estar completa.
Se dio una larga ducha, tenia tiempo para prepararse. Con delicadeza escogió las prendas que llevaría puestas por esa noche, seria algo especial pero sencillo, para él siempre seria lo mejor, lo mejor que ella pudiera darle. Un vestido rosa liso, con unos zapatitos de taco bajo y una linda capa que le cubría los hombros y la espalda. Después de pasar algunos minutos en frente del espejo arreglando su cabello, que dejo suelto y bien cepillado; buscó su bolso y comenzó a buscar las cosas necesarias, sus cosméticos, celular, pinches para el cabello, perfume entre otras cosas que no podían faltar. Unos escalofríos rondaron su cuerpo al pensar en que por fin se encontraría de nuevo con su amado príncipe ¿Era posible extrañarlo de esa manera? Claro que lo era. Tantas eran sus ansias que se había adelantado bastante y ya estaba lista. Puso algo de música en su radio, era lo único que sería capaz de calmarla y relajarla mientras esperaba que el chico tocara a su puerta. Todo aquello le hizo pensar en lo cerca que se veía Broadway y lo maravilloso que seria compartir eso con él, con su gran amor, compartir el escenario, la fama, pero por sobretodo el tiempo juntos, el tiempo que era más valioso que cualquier otra cosa. Pero en ese instante en que se sumergía en aquel mundo de maravillas tocaron a la puerta y los escalofríos regresaron. -¡Un momento! -pudo musitar. Estaba lista hace bastante rato, pero aun asi era necesario hacerlo, como una cosa de mujeres. Apagó la radio y las luces, se acercó a la puerta y la abrió con cuidado. La sonrisa se escapó de sus labios al segundo en que pudo ver su hermoso rostro. -Te extrañé tanto -dijo colgándose a sus brazos sin antes dejar un pequeños beso en sus labios.
Así es… Y más de uno. ¿Creías que me olvidaría de ti?
¿Más de uno? Oh, no me llegó nada de nada. Probablemente eso pasó por mi mente, si…

(Source: berryangel-rach)
Entonces eras tú la que cantaba How deep is your love?… Pasaba cerca del salón del glee club y escuche un maravillosa voz. Supuse que eras tú. Tú voz es magnifica.
De hecho era yo, estaba preparando esa hermosa canción para cantarle a mi novio, guárdalo como secreto… Muchas gracias Damon, ¿No te gustaría ir a ver algún día los ensayos? sería un placer tenerte en el salón como invitado.

(Source: berryangel-rach)
Menos mal, se extrañaba tu presencia por aquí. Yo he estado… bien, no me puedo quejar. ¿Es cierto que cantas?, he escuchado que tienes una gran voz.
Eso es lo que pensaba, há. Me alegro de eso, Damon. Claro que es cierto, totalmente cierto, tengo la mejor voz de esta academia.

(Source: berryangel-rach)
Nada es más importante que tu, RachPodemos ir al cine, y luego cenar, si así quieres. Tienes razón, hace tiempo que no dedicábamos un día sólo para nosotros.
Y nada lo es más que tú para mi. Eso sería perfecto, un día para nosotros… ¡Ya estoy emocionada!

(Source: berryangel-rach)
Ms. Berry, hace mucho que no la veía por aquí. ¿Cómo estas?
¡Damon! Bastante tiempo ¿No? Estuve muy ocupada con los exámenes y trabajos pero ya estoy algo más relajada. Bien, muchas gracias ¿Cómo estás tú?

(Source: berryangel-rach)
Últimamente no salgo de los bares, así que no habrá mucha diferencia. Es bueno ver que sigues viva, Rachel… Ni siquiera respondías mis mensajes…
Sigo viva, ya ves ¿Mensajes? ¿Me enviaste mensajes? No he recibido ninguno.

(Source: berryangel-rach)
No, no tengo
y si tuviese algo que hacer probablemente lo cancelaría. Siempre tengo tiempo para ti. ¿Y qué tienes en mente? Podemos hacer e ir a donde quieras.
Por suerte, no quisiera que tuvieras que cancelar algo importante por mi. Me encanta que me lo digas. Uhm… ¿Sabes? Me gustaría que fuéramos a cenar o a ver alguna película… hace tiempo que no hacemos algo así.

(Source: berryangel-rach)
Sorprendentemente, nada seguro. Quería salir de la ciudad, pero no decido aún.
Que sorpresa. Que bien, aprovecha tu fin de semana. Aunque dudo que no lo hagas.

(Source: berryangel-rach)
Igual yo mi adorable estrella. ¿Por qué tan feliz por el viernes? ¿Harás algo?
Uhm… de hecho ¿Tienes algo que hacer? Tengo muchas ganas de verte y mi mejor compañía serías tú.

(Source: berryangel-rach)